ARTISTAS > FICHA

Carlos Pardos Miguel

EL  AUTOR

Carlos Pardos Miguel nace en Gallocanta (Zaragoza) un pueblo de casas viejas y calles de tierra y piedras, en medio de una pánica altiplanicie y al borde de una laguna salada repleta de vida y luz.  Estudia Literatura en Zaragoza en la facultad de Filosofía y Letras y Arte y Diseño en Barcelona en la Escola  Massana (1991 Premi extraordinari de fi de carrera).  Vive en Zaragoza, aunque parte de su producción la ha realizado en su taller de Daroca y  Gallocanta.

Expone desde finales de los 80 en Madrid, Barcelona, Valencia, Teruel,  La Haya (Holanda), Belfast (Irlanda) y otro lugares, colaborando en proyectos individuales y colectivos relacionados con la naturaleza.  (( Más información en documento anexo Conversaciones con Diego Arribas )).

“Amo los abismos, las grietas, las cavernas, los túneles misteriosos, los acantilados, los azares …estoy en constante movimiento y la pintura me da respuestas pues la realidad es muy invasora y no me interesa para nada.  Prefiero los contextos utópicos, el sarcasmo y los actos de rebeldía.  El único camino es ir a contracorriente: sólo quienes lo toman, y lo padecen, encontrarán la recompensa en cada recodo, después de cada tormenta, después de cada amanecer en calma, después de cada hallazgo inesperado.  Desde ese territorio me muevo.  Me muevo mejor en territorios irracionales, emocionales y mágicos que en territorios académicos, racionales, intelectuales.  No pretendo crear cuadros únicos, ni obras de arte ni nada que trascienda, no me importan demasiado los resultados. Pintar es liberador y en este acto encuentro alivio, no en la aprobación ajena. Cuento historias visuales que parten de sencillos poemas o cuentos cortos, atmósfera, angustias efímeras, visiones y experiencias jocosas, claro que todas ellas tienen sus “esquinas oscuras”. Y, aunque no siempre sale, procuro un final feliz.”

          LA OBRA

         La última obra está repleta de personajes de cuentos, mitos y leyendas que parecen emerger de la penumbra. Un imaginario, tan alegre como intenso, que parte de su interés y formación  por la literatura y  la pintura.

     Existen referencias artísticas como Goya,  Luis Buñuel,  las tradiciones populares, Edgar Alan Poe,  Dostoievski,  Bécquer,  Baudelaire  … aunque el camino elegido  es muy particular y está allanado con su propios registros  y sus maestros son únicamente un punto de partida.

          EL  LENGUAJE

          La materia pictórica preferida es la tinta, que trabaja en soportes de tela y papel de algodón.  Por eso gran parte de su trabajo es monocromo. Aparece, poco a poco, el color que, en ocasiones, explota como una revelación, un destello, un relámpago. La tinta, en su inmediatez, está tan cerca de la pintura como de la escritura, lo que delata la misma facilidad del autor por pintar como por escribir. Carlos Pardos se maneja tanto en la abstracción como en la figuración, siendo, los últimos trabajos, más fieles a la figuración y a los relatos visuales autobiográficos, siempre con un componente onírico y  transgresor, en cuanto que no se ajusta a ningún canon preestablecido.

EL PROYECTO

Ajeno al ruido mediático y al  stablishment  artístico Pardos propone una colección, de formato mediano y grande, que responde a un intenso trabajo desarrollado prácticamente desde marzo,  coincidiendo con  largos confinamientos y  parones cotidianos.  El autor,  partiendo de un estado de hipersensibilidad y concepción poética, desarrolla sin descanso un imaginario que va evolucionando lentamente,  partiendo de conceptos crudos, sintéticos, “a blanco y negro”, poco a poco va apareciendo tímidamente el color. Así surgen, como de la penumbra, una serie de relatos inmediatos, papeles y telas de gran formato, historias de seres fantásticos e imágenes llenas de riqueza, vitalidad y amor por el arte, la naturaleza y el ser humano con motivos para recuperar la vida en esta existencia apresurada y agobiante.

La propuesta pretende ser optimista y regeneradora en un estado actual de cambios sustanciales en el mundo del arte. Un escenario nuevo que dé cabida a un arte profundo, sincero, lleno de registros y visceral.  La experiencia y oficio de autor avalan este proyecto que muy bien se puede exponer y explica en plataformas y espacios virtuales.

CONVERSACIONES con DIEGO ARRIBAS.

C.P.      En la última conversación en Teruel, en marzo de 2017, dedicada a Buñuel, hablábamos de la incorporación del componente trágico de la España profunda y la huella que se reflejaba en esas imágenes eróticas y surrealistas que componían aquella pequeña exposición que titulamos BUÑUEL CODE y que tú alentaste y, de alguna manera, comisionaste.

D.A.     ¿Qué podemos decir que quedó de aquella fidelidad y obsesión por transcribir los sueños?

 C.P.      Pienso que responde al final de una etapa llena de cambios (de espacio vital y emocional, cambio de taller, de ciudad …) incertidumbre, rabia contenida y reminiscencias lisérgicas. Un colapso repentino que muy bien se podría comparar con la crisis global a la que asistimos.  Estamos ante el gran fracaso de la psicología, la medicina, la política, la economía, la educación, el medio ambiente, la espiritualidad, la cooperación, la ciencia … tan sólo avanza la tecnología y el orden/control militar en un mundo gobernado por mafias.  Salvo honrosas excepciones …todo el trabajo realizado en estos campos, pienso, sólo ha servido para enriquecer y empoderar a las empresas y a las grandes corporaciones especuladoras que, en estos momentos, ya son más potentes que los propios estados, son los actuales imperios; en absoluto se ha beneficiado la gente que, cada vez, está más deprimida, desasistida, desmotivada y decepcionada ante los avances científicos, agobiada por la importancia de la economía en detrimento de los valores humanos y de la sensibilidad. Pareciera que a poca gente les interesa los atardeceres, los paseos, la amistad, la belleza, la mirada …

D.A.      A veces pienso que todo este caudal de apps y redes sociales con sus imágenes, eslóganes, animaciones, consignas, promesas, publicidad… se han convertido en el nuevo opio que sustituye a la religión como un narcótico agente alienante. Especialmente pienso en los más jóvenes porque son ellos quienes lo tienen o lo van a tener peor. Es una nueva alienación “bricoleada” porque, para colmo, eres tú mismo quien te la haces a tu medida.

El arte, como tú lo planteas Carlos, dando la espalda a todo ese ruido, a todo ese nuevo neón hipnótico trasmutado en tramoya virtual, se convierte en un acto de rebeldía, de huida del confinamiento en la red y de la pleitesía y la sumisión al “like”.

El arte contemporáneo reflexiona y sigue planteando preguntas incómodas y, quizá, ha servido de termómetro que anunciaba un caos. Uno de tantos. El arte lo estaba avisando con su propia crisis de hace más de dos décadas, con su propia autodestrucción. Era consciente de esta distopía.

¿Y ,,, ahora qué? ¿qué hacemos?, ¿qué esperamos? …

 C.P.      Personalmente creo que he abandonado definitivamente ese estado viejo de neurosis que me caracterizaba. Las imágenes de aquellos sueños febriles estaban mediatizadas por falta de descanso, por el desequilibrio, por un exceso de pasión, por el uso de antisicóticos y otras sustancias de rescate … Como los personajes de Dostoievski funcionaba con un fuerte pasado neurótico y, aunque siempre he reivindicado los territorios oscuros, ya tocaba abrir la ventana. Ventilar. Salir por ella a pintar algo más “atmosférico” (que es la primera parte de este trabajo).

Creo que he sufrido una transformación: como de gusano a mariposa. Ahora pinto lo que me conmueve o lo que me divierte y asombra (un contraluz, el viento, una nube, una grieta, un poema …)

Hablo de la libertad, de la soledad, del miedo, del tormento, del desamor, del desarraigo, de la irreverencia, del hastío … también de la ilusión, del placer de sentir y de la grandiosa naturaleza. Dependo de mis estados de ánimo cambiantes e indomables y de las emociones que no siempre me llevan por mal camino. Me siento curado y listo para afrontar nuevos retos.

Lo que espero, lo que deseo después de esta crisis es una revolución. Lo que esperamos muchos. Esperamos una revolución no pequeña sino bien grande. Una evolución humana forjada desde la unidad. Después del fracaso ,, se avecina una revolución. Como en otra época y en otras crisis y guerras sucediera ,,, todo esto provoca un cambio …. la unión de los pueblos y las conciencias ,,, el aumento de derechos de las mujeres y otros colectivos vulnerables ,,,  el retorno a la naturaleza, a la consciencia de la humanidad y las cosas sencillas … Como uno de los últimos trabajos que he hecho, hay una pequeña inscripción que pone “el cambio está cerca”, hace un tiempo hubiera puesto “el fin está cerca”.

D.A.   Y entonces nos damos cuenta de cómo las composiciones de los viejos bardos siguen vigentes y pendientes: como el “A Hards Rain A Gonna Fall” de Dylan.

Pese a tu introspección, Carlos, no eres ajeno a los profundos cambios que se están gestando, pero tienes muy claro cuál es tu sitio y cual tu misión. Y no está precisamente en las barricadas de la primera línea, donde el barro y la ira no te dejan ver con claridad. El arte necesita más que nunca esa independencia que perdió cuando el mercado y el establishment fueron conscientes de su tremendo potencial para transformar la sociedad y maniobró hábilmente para recluirlo en el terreno del mercado y el del espectáculo.

¡¡Qué maravilla aquel trabajo que hicimos en el entorno en Ojos Negros, Monreal y Gallocanta!! trabajábamos con materia natural, tierra, paja, piedra, los cesteros con mimbre, los artesanos y alfareros,,, nuestros colegas ,,,, qué bien lo pasamos aquel tiempo, en aquella arcadia no contaminada.

¿Por qué terrenos nos movemos en estos momentos?

C.P.     Amo los abismos, las grietas, las cavernas, los túneles misteriosos, los acantilados, los azares …estoy en un nuevo salto al vacío, con la confianza que me da la pintura. Estoy en constante movimiento. Me muevo dando pasos en ese vacío, con un pie aquí y otro allá. En ese intervalo entre lo viejo y lo nuevo me pilló el confinamiento. Sólo quien se mantiene en los márgenes, puro, ignorando los cantos de sirena, conoce el placer de abandonarse al acto creativo libre.

Como el Ave Fénix, y a partir de este largo confinamiento, los supervivientes y las estructuras que todavía siguen en pie a favor de las propuestas artísticas, trabajamos por un escenario nuevo. Lejos del derrotismo, la fuerza que irradia el pensamiento, la estética, la creatividad en todos sus ámbitos será lo que nos salve.

Privadamente (íntimamente) la pintura me da respuestas. Soy un preguntón y nadie me responde ya, sólo la pintura y la poesía (que es lo mismo, como decía Joan Miró). La realidad es muy invasora y no me interesa para nada. Prefiero los contextos utópicos, el sarcasmo y los actos de rebeldía, sí… con todo el sacrificio que eso conlleva. El único camino es ir a contracorriente: sólo quienes lo toman, y lo padecen, encontrarán la recompensa en cada recodo, después de cada tormenta, después de cada amanecer en calma, después de cada hallazgo inesperado.

Desde ese territorio me muevo. Me muevo mejor en terrenos irracionales, mágicos y emocionales que en terrenos académicos, racionales, intelectuales. No pretendo crear cuadros únicos, ni obras de arte ni nada que trascienda, sólo cuento historias visuales que parten de sencillos poemas o cuentos cortos, atmósferas, angustias efímeras, visiones jocosas, claro que todas ellas tienen sus “esquinas oscuras”. Procuro un final feliz (aunque no siempre sale). Una mujer que sale de las aguas transparentes, un poeta, un minotauro mitad hombre mitad bestia, un animal en una cueva que remite al mito platónico de la caverna, una tormenta, dos árboles separados por un camino, unas raíces desenterradas, una casa misteriosa, un ciprés bailando al ritmo del cierzo, una amada inexistente … quimeras, duendes y atardeceres de un paisaje interior.

D.A.     En efecto, me ha llamado la atención esta recreación de la mitología y algunos clásicos de la filosofía y la literatura en tus obras.  Particularmente, la que hace referencia al mito de la caverna de Platón. A parte de la fuerza icónica de su aparente sencillez, resuelta magistralmente en blanco y negro, podría tomarse como una declaración de intenciones, como el logotipo del programa pictórico que estás desarrollando en esta serie. Hablas del final de una etapa, de estar viviendo una transformación, de la necesidad de abandonar los territorios oscuros y abrir una ventana para pintar algo más “atmosférico”, pero también de la urgencia de liberarnos de los medios y redes que se alimentan de bulos, desinformación, sombras proyectadas por el brillo artificial de personajes vulgares que recrean un falso estado de felicidad. Ese cervatillo que se aventura a salir de la caverna, aun siendo consciente de su fragilidad, transmite la firme determinación de quien ha decidido dar el paso necesario para dejar atrás la sumisión a esas redes que nos imponen el frenético ritmo de la inmediatez.

Tu inmediatez, sin embargo, no es otra que la de tu propia red de impresiones, de registros, sensaciones y proyectos. ¡Cuando quieres hacer algo, lo quieres hacer YA!. Veo que las ideas, imágenes y composiciones están en plena ebullición en tu mente, que se suceden como relámpagos. No hay tiempo para pensar en esquemas compositivos o en la correcta proporción del encaje. No hay espacio ni tiempo que perder en la justa medida del claroscuro o del equilibrio, porque el equilibrio está en el caos.

Hay un viejo aserto que afirma que la mejor obra de arte es “un montón de escombros dejados caer en confusión”. Como la escritura y el pensamiento automático, en tus obras recurres al dibujo automático, antes de que el estímulo que los provoca se adultere y pierda su esencia. Cada imagen es un destello, un relámpago que hay que atrapar y trasladarlo inmediatamente al papel si no quieres que se te escape. Y nadie dijo que fuera fácil controlar un campo de rayos, a menos que seas Walter de María.

Hablemos de técnicas.

C.P. Sí, ese caos del que hablas y esa inmediatez tiene mucho que ver con la utilización de las tintas.Utilizo las técnicas más rápidas y sencillas para construir la idea, a modo de HAIKUS. ¡ Puro instante !. A veces carboncillo, otras veces (las más) tinta directamente. Construyo con tinta, papel y pincel. Adoro el negro de la tinta. Me da igual caminar sobre lo figurativo que sobre lo abstracto. Creo que la tinta, además de soltar el brazo-muñeca sin miedo a la equivocación y sin plantear correcciones … además me provoca cierto humor. Es algo difícil de explicar. La mano, la tinta, la humedad, lo aleatorio, lo casual, el impulso cerebro-hombro-codo-muñeca,,,, es algo divertido, enérgico, visceral … y eso que intento evitar lo demasiado impulsivo-impetuoso ,,,  pues ahora trabajo sobre telas de formato mediano y grande y la tinta fluye de otra manera. Las escalas, las superficies, las texturas son más amplias y permiten cierta reflexión., aunque trabajo con velocidad, sin pausas, sin dudar. Pintar es simplificar.

D.A. Veo que el gastado dilema de abstracción-figuración no te preocupa. Tus composiciones se mueven en un territorio híbrido, de límites difusos, en el que las formas serpentean entre una y otra adscripción completamente ajena a esa taxonomía. Has demostrado sobradamente cómo tu ojo es capaz de descubrir cada una de ellas en el terreno de la otra y representarlo magistralmente, en muchas ocasiones para nuestro desconcierto.

Uno de tus primeros cuadros que recuerdo es el de un primer plano de una mazorca de maíz que llenaba por completo la tela sin ninguna referencia más. Desde lejos, lo tomé como una composición abstracta, muy atractiva, casi una superficie histológica de laboratorio, hasta que me acerqué y, para mi sorpresa, pude ver el verdadero motivo de la composición en los detalles de cada uno de los granos de una sencilla panoja.

Bendita obsesión que permite dar salida a todo cuanto almacenas en tu interior para nuestro gozo. Pintar es simplificar, afirmas. Pintar es liberarse, podríamos añadir. Un acto purificador, sanador.

C.P.      Si, pintar es liberador. A mí me alivia. NO ME IMPORTAN DEMASIADO LOS RESULTADOS. En esas síntesis privadas y propias encuentro alivio, no en la aprobación ajena.

Cuando empecé este proyecto pensé en caminar por caminos estables para ver como respondía el trazo y la propia cabeza. A la segunda pieza me cansé y empecé a construir con la tinta. Durante unos 50 días y 50 noches de confinamiento pinte sin descanso, en silencio, en paz, sin intrigas ni horarios …Directamente tinta sobre la tela, partiendo del instante, de la humedad, del pincel despeluchado … La tinta exige confianza tanto en la mano como en la intención. Este material ha sido mi lenguaje en este tiempo.

D.A.     Has elegido una técnica muy rápida, la más cercana a la escritura: tinta y pincel. Una herramienta que delata la misma facilidad que tienes para pintar como para escribir. Tu formación en Filología, previa a la de Bellas Artes, asoma en estos haikus gráficos. Sin recurrir a florituras ni efectismos, en tus telas despliegas una literatura del gesto, una estructura compositiva de la forma que no se aprecia a simple vista, pero que está ahí y es la que le confiere ese equilibrio y aparente sencillez que nos atrapa, prescindiendo de la intermediación de las engorrosas mezclas o las complejas escalas cromáticas. Siendo patente la influencia de la literatura y la poesía en tu trabajo, ¿de qué manera incorporas estos registros?

C.P.      Para mí el lenguaje es muy importante, estudié lenguas clásicas y filología, aunque me aburre soberanamente la sintaxis y las construcciones demasiado pensadas. Realmente mi preparación artística viene de allá (bueno y, también, de la Escola Massana de Barcelona donde aprendí muchas cosas). Escribo mucho, pero tiendo a simplificar tanto que … mejor dibujar o pintar una historia. Me siento más cómodo con la imagen y el silencio. Hablar es un rollo. Las palabras se las lleva el viento, para mí la palabra es importante, sólo, si va acompañada del silencio. El silencio es el color negro. Además, cuando hablo, cometo muchas imprecisiones debido a mi euforia imaginativa y a que mi cabeza va demasiado deprisa. Eso sí, lo que más me mola es leer. A los clásicos por su puesto.

Para mí el lenguaje verdadero es el lenguaje visual y, como te comente antes, la materia pictorica. Eso sí, el que “habla con mensajes claros”, no sólo estéticos ni, cabría decir, poéticos. Es decir el lenguaje pictórico que transmite experiencias con una cierta actitud (que no  es otra que tu propia manera de ser, de vivir, de discurrir).

Acababa de leer EL SUEÑO DE UN HOMBRE RIDÍCULO de Dostoievski, un relato que, aunque acaba más o menos bien, explora la soledad del hombre y su posición existencial pesimista y la nostalgia de la felicidad perdida. Me puse a pintar y me salió un personaje que cruzaba un camino con una quijada en la mano, pensé … este tío es … Caín.  No me inspiro en relatos especialmente, ni los ilustro,,,,  pero sí me dejo llevar por el regusto de la buena literatura, la mística y la poesía …. Adoro a Víctor Mira, también lo que escribe, es un compendio de mística visual y compromiso intensísimo con el arte, y, su obra, un diálogo de tú a tú con la vida, el sufrimiento y la muerte. Para mí es el último artista verdadero.

Te pongo otro ejemplo. De este extracto de Baudelaire salieron 3 ó 4 cuadros muy optimistas:

Dichoso aquel que puede

con ala vigorosa

arrojarse a los campos luminosos y serenos

¡ aquel cuyos pensamientos, cual alondras, hacia los cielos matutinos

tienden un libre vuelo !

D.A.      No es de extrañar la influencia de la literatura o la poesía de autores que has comentado en algunas ocasiones, como Edgar Alan Poe, Dostoievski, Unamuno, Walt Whitman, Baudelaire, Borges, Pedro Salinas o Bécquer (y tantos otros) en muchas de tus obras. O tres de los poetas por los que sientes devoción, como me comentabas hace poco: Miguel Labordeta, Ildefonso Manuel Gil y Ángel Guinda. Pero queda claro que tus obras no son una transcripción a la plástica del rico universo poético de estos autores, no son una ilustración de sus poemas, sino una réplica desde tu lenguaje personal y la sintonía con su forma de entender el acto creativo.

C.P.        Estos tres poetas que citas los siento muy cercanos; me he empapado de su imaginario y leído su obra (por diversas circunstancias) sobre todo la de Ángel Guinda. Tengo plan de manchar varios cuadernos dejándome llevar por sus poéticas. Es un proyecto que ya he iniciado y no sé ni cuándo ni cómo lo acabaré, ni siquiera sé si lo acabaré. Hoy en día todo ha cambiado tanto que no sabes dónde vamos a ir a parar. Quizá una pequeña edición con una impresión muy cuidada … (buscaremos una editorial más sensible al arte que al negocio). Je, je.

La poesía me motiva a trabajar al instante, sin reflexión. Amo los Haikus japoneses, quizá de ahí me tire tanto trabajar con la tinta, el papel, el pincel,,, y por su puesto las enseñanzas de mi maestra  KUMIKO  FUJIMURA, una pintora generosa e incansable que  ha impartido enseñanzas a muchos pintores zaragozanos.

Voy avanzando … subiendo por un grueso tronco. Voy avanzando por las ramas más seguras de un gran árbol que no tiene nombre y en el que habitan muchos seres.

Pienso, como Cortázar, que el arte es como el amor (o el sexo), un juego placentero. Así, la pintura es un mecanismo lúdico, pienso. Y desde ahí afronto los próximos años de trabajo artístico.

Sólo pinto cuando algo me llama. Lo hago no como oficio sino como necesidad. Ahora no lo hago metódicamente, procuro guiarme por la intuición y la esencia de las cosas. Luego ese orden abierto, como ese árbol con ramas, ese orden vuelve y se cierra con un círculo inesperado. Como estas conversaciones, amigo Diego.

Me gustan los cuentos, más que las novelas, muchos de los cuadros son cuentos … el cuento de las zapatillas de baile , las botas verdes, los árboles separados por un largo camino, las calas del jardín de Erna, Caín traspasa el boulevard,, el cervatillo en la caverna ,,, la nube negra, el paseo ,,, la grulla blanca, el interior de la montaña azul ,,, los dioses del cierzo ,, la tormenta de tinta ,, el compañerito alacrán ,, el cielo roto ,, la guardiana del bosque ,,el príncipe de las moscas ,, la muchacha de la fuente de los álamos,, el ogro ,, ,, más que poemas son cuentos. Un cuento siempre tiene algo de trágico en su discurrir, antes o después, tiene algo oscuro ,,,, luego acabara bien o no ,,,, depende del que lo lea. Es curioso un mismo cuadro despierta sensaciones muy diversas según la mirada. Procuro no analizar a mis amigos cuando me cuentan lo que ven,,,, a veces ellos son los que me inspirar el título, que no deja de ser subjetivo, caprichoso y , a veces, delimitativo ,,, condicionante ,,,,,buscar la palabra exacta … lo mejor sería no poner títulos, pienso a veces,,   dejar el cuadro como un libro abierto. Últimamente trabajo sobre papeles de gran formato que sacian mi voraz apetito. Por las noches sucumbo a la inmediatez. Durante más de 50 días, y otras tantas noches, he estado pintando rápido y silenciosamente … En esos papeles construyo iconos personificados en poetas, magos, bufones, duendes, minotauros …. que son los personajes que actúan en mi imaginario alejado de la realidad mediocre y anodina. En cualquier rincón se pueden encontrar tesoros que pueden ser recreados en un dibujo. Luego está la pintura, la diversión, el color. En la exquisita soledad y en los recuerdos de mi infancia gallocantina encuentro los motivos para recuperar la vida en esta existencia apresurada y agobiante.

D.A.       Fue muy revelador para mí visitarte en tu estudio y ver todos aquellos personajes de cuentos, mitos y leyendas emergiendo de la penumbra. Un imaginario que constituye una rica fuente de inspiración para estas obras, en las que dejas patente las tres competencias fruto de tu formación: la literatura, la pintura y tu paso por la Escola Massana, porque muchas de estas obras tienen un poderoso componente comunicativo. Me vienen a la memoria ahora mismo tus “Furias”, por ejemplo, o la misteriosa “Joie de vivre”, en la que reúnes el “Aquelarre” de Goya, el “Séptimo sello” de Bergman y la tradición de las hogueras de San Antón o de San Juan con el fluir caprichoso de la tinta. En cuanto a los cuentos, tienes razón cuando dices que todos tienen algo trágico y oscuro, incluso cruel diría yo. Un cuento que me marcó en mi infancia fue “La pequeña cerillera”, de Christian Andersen. Siempre pensé: ¿cómo se puede ser tan desalmado de dejar morir de frío a una niña en la calle justo en nochevieja?. Pero no es ningún disparate, ahí están los índices de pobreza y de explotación laboral infantil a lo largo del planeta. Por eso, tus composiciones como la nube negra, la tormenta de tinta, o el dramatismo de los oscuros árboles deshojados sobre la nieve están más que justificadas, al igual que la pasión y la obsesión compulsiva por pintar que has desplegado durante estos 50 días con sus 50 noches. Rothko decía que había que pintar a muerte, a “tumba abierta”, así lo explicaba en una de sus conferencias en las que sostenía que uno de los elementos esenciales para la creación artística, era tener «una clara preocupación por la muerte».

Igual de revelador fue recorrer contigo Gallocanta y asistir a ese espectáculo del atardecer sobre la laguna, esa interminable lámina de agua salada que es una prolongación de tu estudio y lo convierte en un espacio infinito, lleno de vida, cargado de energía y de proyectos.

Si en vez de un cuento escribieras una novela sobre ti o tu entorno ¿cómo empezarías?

C.P.      Uf. Amo tanto a Dickens, a Joseph Konrad, y a tantos otros buenos buenísimos que … no sé,,, quizá empezaría  así:

— Nací en Gallocanta, pueblo de casas viejas y calles de tierra y piedras, en medio de la pánica altiplanicie y al borde de una laguna salada repleta de vida y luz.

Diego Arribas. Escultor. Doctor en Bellas Artes y miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte.

Carlos Pardos. Pintor e ilustrador. Colabora en proyectos creativos relacionados con la inclusión, la pedagogía y la naturaleza.

 

CURRICULUM  VITAE

Carlos Pardos nace en Gallocanta, estudia Literatura en Zaragoza en la Facultad de Filosofía y Letras y Arte y Diseño en Barcelona en la Escola Massana (1991 Premi extraordinari de fi de carrera).

Vive en Zaragoza, aunque parte de su producción la ha realizado en su taller de Daroca y Gallocanta.

Principales exposiciones de pintura:
2019. Espacio Micalet. Con José Azul. Valencia.
2018. Nexium. Simbiosis Shop. Zaragoza.
2017. Buñuel Code. Espacio Luvitien. Teruel.
2016. Sueños de España. De Spanjaardshof, La Haya (Holanda). Colectiva con Alex Verduijin den Boer, Tjade Witmaar, Dirk van Dien y Gé C. Witmaar.
2014. Papel, Tinta y Pincel. VIII European Crane Conference. Galería Casa de la Provincia, Daroca y Allucant-Gallocanta.
2013. De Persona a Persona. Homenaje a Ildefonso M. Gil. Colectiva de artistas locales. Puerta Baja. Daroca.
2012. El Jardín Futurista. Galería Itxaso. Zaragoza.
2011. Improvisaciones. Teatro Cabaret. Belfast. Irlanda.
2009. La ciudad nueva. Biblioteca de Daroca.
2006. Mirada de los españoles. Tozai Bunka Center. Tokio.
2006. Calma. Hotel Boston. Zaragoza.
2005. Pop Pardos. Café la Esfera Zaragoza.
2004. Silencio. Homenaje a Victor Mira. Sala Allucant. Gallocanta (ZaZ).
2003. Ciclo Arte y Naturaleza. Museo del vino S. Martín del Río (Teruel).
2002. Tierra. Antigua fábrica de papel Font del Pas. Beceite. (T).
2001. Spirits of Nature. Galeria Casa de la Comarca. Daroca.
2000. Metáforas del paisaje. Biblioteca de Aragón (ZaZ).
1998. S´Horabaixa. Valencia.
1997. Inspiración Jiloca. Colectiva con Felix Anaut. Centro penitenciario de Daroca.
1995-1996. Paisaje Emocional. Pati Llimona, Barcelona. Palacio de la Aljafería, Zaragoza.
1993. Pardos en Esi Art. Barcelona.
1992. Jovenews. Galería Transito. Madrid.
1989. Carlos Pardos. Sala Barbasán. Zaragoza.
1988. Transformadors. Colectiva sala Transformadors, Barcelona.
1987. Escola Massana. Colectiva de Polaroids. Barcelona.

<<<  Programación Cursos de Dibujo y Diseño. Centro de Diseño Industrial Jóven S.L. ((Iniciación Dibujo. Dibujo como herramienta de Comunicación. Teoría del Diseño)). Dibujo: iniciación y perfeccionamiento (Fundación Campo Daroca) cursos 2000-2010.

<<< Trabaja en la Fundación Atención Temprana (Zaragoza) impartiendo cursos de dibujo y pintura para niños con dificultades en la comunicación. Coordinación del proyecto Talleres Creativos.

<<< Freelance. Diseño creativo, gráfica, autoedición, cartelería, diseño y estampación textil. Ilustración. Proyectos murales. Editorial: libros y cuentos ilustrados: Vocabulario Ilustrado de términos artísticos.  La grulla Camila.  Peter Pan.  Guía de la Naturaleza de Gallocanta.  Las lágrimas de Endorro.  La Grullita y el Muñeco.  El avioncito de papel.  Pájaros del Sol.  Los ratones de la cuadra.

“No hay nada más gratificante que vivir (o sobrevivir) para crear”

Carlos Pardos.

ARTISTAS 1819 - MONTMARTRE

Lucas Urenda

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Luisa G. Corrales

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Matías Ignacio Ávila Gajardo

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Rafael Domínguez Bolívar

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